Menú
Portada
Historial de noticias
Novedades en PcLiga
Ranking PcLiga
Envíanos tu noticia
Quiero ser redactor
Cartas al director
Zona Redactores
PcLiga.com (el juego)
Foro PcLiga
Integrantes de la selección finlandesa.
Mundial B: Que el sueño no acabe
noticia leída 741 veces
desde 08/01/2012
FINLANDIA

El Mundial B es un torneo similar al Mundial, en el que compiten únicamente equipos de categoría inferior a los de primera división, formándose exclusivamente por dos equipos como máximo de segunda, un máximo de 3 de tercera y un mínimo de uno de 4ª a 7ª categoría en el equipo titular, por lo cual han de participar equipos de todas estas categorías.

En Finlandia, los escogidos, después de una preselección en la que se presentaron varios equipos, los escogidos finalmente por los seleccionadores, formados por el tándem de Markinos y Litros, fueron los siguientes: Kaisers, Jaime F.C., F.C. Blader, R. Baldomero, C.D. Harvord, Picazo, Lagunilla F.C. y C.R. Team. Todos estos equipos luchábamos por hacer un dignísimo papel en el campeonato y soñábamos con pasar de fase, pero a veces, los sueños se cumplen, porque.

Una vez se hizo el sorteo de grupo, pudimos observar que nos había tocado un grupo muy fuerte, junto a Sudáfrica, Italia y Bulgaria, que contaban con equipos muy competitivos y que nos podían plantar mucha cara y arrebatarnos de ese sueño y también junto a Turquía y México, que eran rivales más asequibles con los que poder puntuar y no irnos de vacio del Mundial. El primer partido fue contra Turquía, en la que se consiguió ganar 1-3 gracias al cambio de táctica de Markinos, el cual pudo saber del potencial de la selección turca por su compañero de banquillo Litros, que le redactó un excelente informe. Pero el sueño empezó contra Bulgaria, con el empate a 2 en nuestro campo. En ese partido supimos que era posible, que se podía intentar el asalto a la siguiente fase, porque si una selección de ese potencial no podía contra nosotros, los otros equipos también deberían de sudar tinta. Después vino una victoria fácil contra la cenicienta del grupo y al siguiente, contra la mejor selección, Italia. Se jugaba fuera de casa, por lo que se partía en desventaja, pero se logró una sensacional victoria contra todo pronóstico y, después, la victoria abultada contra Sudáfrica nos abrió los ojos y tener más cerca que nunca la clasificación y el primer puesto, ya que hasta ese momento no habíamos perdido ningún partido.

Después de todas estas luces en el camino y teniendo más cerca que nunca la clasificación y el primer puesto, vino la primera derrota y la victoria por la mínima contra México, pero nos hicieron más bien que mal, ya que nos estábamos acostumbrando a algo que no era muy normal y al no querer ir a por victorias amplias y ajustarnos a conseguir la victoria, aunque fuese por la mínima.

Después de estos pequeños errores cometidos "apropósito" para saber si utilizar o no según que tácticas, nos la jugábamos contra Italia el ser o no ser en la siguiente fase de forma segura y sin esperar carambolas. El partido acabó con empate a dos, por lo que todo quedaba hasta el final, hasta el último partido, que se disputaba en terreno hostil, en tierras sudafricanas. El partido acabó con un 2-2 que nos era muy poco favorable, pero no exento de polémica, ya que la clave del partido estuvo en el no-reto de Casariche a Lagunilla, el cual nos favorecía si ganábamos, porque pasábamos como primeros, logrando un buen cruce y evitando los grandes rivales hasta la final, pero un nefasto resultado a Sudáfrica si perdía, ya que les relegaba al cuarto puesto y quedaban eliminados del Mundial. Al final, el tribunal decidió dar por perdido el encuentro al Casariche y ganábamos el partido por 2-3.

El sueño se había cumplido, habíamos pasado de grupo, algo que era muy difícil, pero éramos primeros de grupo, algo impensable por los grandes equipos que había.

Ahora nos toca un gran rival en los cuartos de final, que es Francia, por lo que el sueño finlandés se ha cumplido, pero. ¿Seguirá hacia delante o este es el punto y final? Lo único claro, es que los fineses no nos queremos despertar.

Lagunilla